PENSAMIENTO CREATIVO Y DIFERENCIACIÓN.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Hace unas semanas, uno de los ponentes del Congreso Nacional de Jóvenes Empresarios, Alfons Cornella, me hizo reflexionar; ¿Cuanto tiempo hace que no convoco una reunión creativa con mi equipo?

- ¡Si….! ¡Claro……! Con la que está cayendo, a ver quien tiene tiempo para reuniones ociosas.

Pues quizás, en una de estas reuniones encontremos la respuesta para ofrecer un servicio o producto que consiga diferenciarnos de nuestra competencia.

Quizás en ellas encontremos la acción comercial que consiga llegar más directamente a los clientes y haga nuestro producto más apetecible.

¿Cuantas veces nos reunimos con nuestro equipo de una forma relajada y dando rienda suelta a nuestra creatividad, con el fin de pensar en cómo hacer que nuestros productos y servicios sean diferentes a todos los hay en el mercado? A pensar en soluciones novedosas, vanguardistas e incluso exageradas. Asumiendo además que la mayoría de ellas no las podremos poner en práctica.

A veces no nos acordamos que la gran mayoría de los proyectos que un día pusimos en marcha se debieron a que antes habíamos dedicado un tiempo ha hacer ese ejercicio. Y que este ejercicio provocó nuestra salida al mercado y nuestro posicionamiento frente a empresas que ya existían.

Es cierto que nuestro día a día no nos deja mas hueco que el de estar pendientes del negocio en si; de los pagos y los cobros, de los proveedores y los bancos, de cómo mejorar nuestros costes, etc…

Pero seguramente uno de los elementos que pueda hacer que resistamos la crisis, sea la de innovar y sacar productos y servicios que nos diferencien.

Si no somos capaces de vender más a nuestros clientes actuales, tendremos que ganar cuota de mercado a nuestra competencia.

Seguramente nos sorprenda el resultado de una reunión de esta características (una vez al mes estaría bien), con un equipo de nuestra confianza, con actitud creativa y que destaque habitualmente por sus aportaciones e incluso por sus críticas.

Eso si, creo que es esencial elegir un momento especial de la semana e incluso un entorno adecuado. Y hacer el ejercicio de aparcar los asuntos del día a día, por muy complicado que este sea. Y dedicarse durante ese tiempo a soñar, a innovar y a dar ideas por disparatadas que parezcan.

Buceando en infonomia.com, encontré un ejemplo de esto, quizás llevado al extremo, pero una realidad al fin y al cabo.

Como, ADD, una empresa española dedicada a tres facetas diferentes (arquitectura, joyería y diseño industrial), en cuya filosofía está la del pensamiento creativo constante, después del diseño de un hotel de cientos de metros de altura, dedican uno de sus esfuerzos de diferenciación a la posibilidad de crear un hotel en el espacio. Desarrollan la idea y calculan la inversión. Un periodista publica el estudio y varios inversores de todo el mundo se interesan por financiarla. Finalmente se ha convertido en un proyecto real que empezó a construirse en enero de 2008. VER VIDEO

“No olvidemos que un día pusimos en marcha nuestro proyecto empresarial gracias a este ejercicio.”