El Retorno del emprendedor

domingo, 17 de enero de 2010

Haciendo un símil cinematográfico, podríamos resumir con los títulos de una conocida trilogía lo que la economía española nos ha deparado (o hemos hecho que nos depare) y lo que creo es la parte final que ahora estamos viviendo o deberíamos hacer que empiece cuanto antes.


El primer episodio sería "La Comunidad del Ladrillo". Todos  (empresas, particulares, sector financiero y organismos públicos) hemos fomentado la burbuja y sido presa de ella al final. No me quiero extender en lo que otros han explicado mucho mejor de lo que yo podría hacerlo nunca. Pero lo cierto es que la especulación se ha dado en todos los sectores. Particulares dando entradas para pisos que no podían comprar, empresarios que han dejado su negocio porque el 5% anual no era bastante, bancos que han apoyado a ambos, organismos públicos que se han subido al carro (o tirado de él).  Sólo la sabiduría colectiva o la prudencia individual (la primera inexistente, la segunda bastante escasa) podrían haber evitado la burbuja inmobiliaria. Los casos de la segunda no han sido suficientes. Eran voces en el desierto, o locos que dejaban pasar el dinero fácil.

El segundo episodio sería "La Caída de las Dos Torres". Las crisis financiera e inmobiliaria han derribado nuestro mundo conocido. El sector de la construcción e inmobiliario necesita un ajuste del 80-90%. Nuestro endeudamiento (empresas y familias) rebasa el 200% del PIB. El déficit público es descomunal. El paro cerca del 20%. Nuestro país necesita según algunas voces una devaluación del 20%, se habla de 10 años de crisis por delante, la "década perdida". El gobierno puede ayudar, los bancos deben contribuir, pero sólo una cosa marcará el final de esta etapa:

"El Retorno del Emprendedor". El Emprendedor con mayúscula, sí. El Emprendedor-Rey. Es necesario que todos saquemos el emprendedor que llevamos dentro, que descubramos nuevas formas de hacer mejor o nuevas cosas que hacer. 

El reajuste económico no ha terminado. Muchas personas van a tener que reconsiderar su idea de seguridad: Buscar nuevos trabajos o desarrollar nuevas formas de ganar dinero. Si necesitamos una devaluación (no monetaria, que no puede ser, sino económica) tiene que haber un montón de oportunidades para aquellos que sepan innovar en reducir costes, mejorar productividades... Tenemos un país formado, con posibilidades. Ahora necesitamos exprimir nuestros talentos más que nunca.  

Todos podemos emprender de alguna forma. Tenemos que ser más baratos para competir con la industria de otros países europeos, el turismo de países del Este y africanos, etc. En todos los ámbitos, pero más que en ninguno en la empresa. 

Necesitamos más empresas y sobre todo empresas más grandes para competir mejor. Hay que apoyar y fomentar decididamente la consolidación empresarial que está muy por debajo de la de otros países europeos. Un país de autónomos y micropymes no puede competir en alta tecnología.

España necesita desesperadamente crear empleo y debemos aprender a apoyar a las empresas y empresarios que son los únicos que lo van a hacer y hacérselo fácil: Un mercado laborar que invite a la creación de empleo por las empresas y un entorno legal que facilite, no dificulte el desarrollo empresarial. Y sobre todo necesitamos más emprendedores, en todos lados. 

por último necesitamos replantearnos nuestros esquemas mentales: los valores que transmitimos a nuestros jóvenes, la forma en que desarrollamos el sector público (además de reducirlo y adecuarlo a nuestras posibilidades), nuestro concepto de sociedad del bienestar. Todo esto requiere un gran cambio de mentalidad: Necesitamos todos tener actitud emprendedora.  Sólo así saldremos antes y mejor de la crisis.